Silvia Pinal, la última diva del cine mexicano

La primera actriz, Silvia Pinal, murió este jueves 28 de noviembre de 2024, a los 94 años de edad, debido a varias complicaciones derivadas de la infección de vías urinaria que presentó recientemente.

La última diva del cine mexicano permaneció hospitalizada desde el pasado 21 de noviembre y aunque su hija, Sylvia Pasquel aseguró que estaba recuperándose, lamentablemente su cuerpo no resistió.

Sin embargo, el éxito en la pantalla grande solo fue el inicio de su carrera multifacética. Silvia Pinal se adentró en el mundo de las telenovelas y el teatro, donde también cosechó éxitos resonantes. Participó en emblemáticas telenovelas como “Cuna de lobos” (1986) y “Rosa Salvaje” (1987), su presencia fue sinónimo de calidad y éxito asegurado.

Además de su destacada labor como actriz, Silvia Pinal también brilló como productora, llevó a cabo exitosos proyectos que enriquecieron la cinematografía mexicana.

Silvia Pinal fue mucho más que una actriz y productora; también fue una figura pública, respetada y querida. Su carisma y presencia en eventos sociales y culturales la convirtieron en un ícono de la elegancia y el buen gusto.

A lo largo de su vida, Silvia Pinal recibió innumerables reconocimientos y premios, que incluyen varias Diosas de Plata y la Medalla Bellas Artes. Su contribución al cine y la televisión mexicana fue invaluable, dejando una huella imborrable en la industria y el corazón de sus admiradores.

Silvia Pinal: Una vida dedicada al arte

“Nací en Guaymas, Sonora (1931), un puerto maravilloso de México; la raíz de esta historia se llamaba Jovita, mi abuela materna”, con esa idea comienza su autobiografía “Esta soy yo”, publicada en 2016, la cual causó revuelo por contar cosas desconocidas como cuando Enrique Guzmán, su entonces pareja, la amenazó con una pistola.

Por el trabajo de su padre, un exmilitar, vivió en varios lugares antes de asentarse definitivamente en Ciudad de México, donde a los 14 años consiguió su primer empleo como secretaria en un laboratorio farmacéutico.

En 1948, debutó en su primera película con un papel pequeño en “Bamba”, y a partir de ese momento filmó más de 100 cintas en México y otros países.

De niña Pinal trabajó en el restaurante de su padre sirviendo las mesas, algo que le gustaba porque así conseguía dinero por las propinas.

Ya de adolescente, cuando apenas tenía 17 años, hizo su debut en el cine (“Bamba”, 1939), pero la experiencia no fue como ella lo había imaginado, el productor Miguel Contreras Torres la tachó de bruta y estúpida, porque no podía llorar en escena.

“Fue muy grosero conmigo ese viejo horroroso. Me regañaba mucho, digo, yo estaba muy verde, lo reconozco, pero de eso a que me gritara y regañara, era por ser violento”, recordó en una entrevista de 2019.

Esa “bienvenida” sólo la impulsó en su carrera. En su larga trayectoria se pueden contar más de 100 producciones en cine y televisión, sin contar teatro. Consiguió tres premios Ariel a Mejor Actriz (“Un rincón cerca del cielo”, “Locura pasional” y “La dulce enemiga”), además de uno de Oro por su trayectoria que incluye cintas en Europa.

Llamó la atención por su belleza y su habilidad histriónica, dos cualidades que la llevaron a ser muy pronto una revelación en el cine. Seguirían ‘El pecado de Laura’ (1948), y ‘Puerta… joven’ (1949), en la que trabajó al lado de Mario Moreno ‘Cantinflas’. El mismo año apareció al lado de Pedro Infante en ‘La mujer que yo perdí’.

También hizo mancuerna con Germán Valdés ‘Tin Tan’ en dos películas: ‘El rey del barrio’ y ‘La marca del zorrillo’, que contribuyeron a convertirla en una estrella, apareciendo en filmes como: ‘Por ellas, aunque mal paguen’, ‘Un rincón cerca del cielo’ o ‘El inocente’ (1955), en la que compartió créditos con Infante y la legendaria Sara García. En 1957 viaja por primera vez a España, donde filma ‘Las locuras de Bárbara y Charlestón’.

El amor la acompañó en los escenarios

Uno de sus primeros novios fue Manolo Fábregas, pionero y pilar del teatro en México. Con él vivió feliz hasta que su mamá le preguntó si se había dado cuenta que el hombre usaba peluquín. Entonces se desilusionó y acabó el idilio.

La primera vez que llegó al altar fue 1947, del brazo de Rafael Banquells. En aquel entonces ella tenía 17 años, mientras que el actor estaba en sus 30. De ese matrimonio nació su primera hija, Sylvia Pasquel y aunque ella misma aseguró que se casó enamorada, también confesó que la relación fue su salida del yugo familiar.

A Gustavo Alatriste, uno de sus maridos, la propia lo calificó de gánster. Con el productor tuvo a Viridiana, joven actriz quien perdió la vida a los 19 años de edad en un accidente automovilístico. Mientras que Tulio Hernández, su última pareja en matrimonio, le fue arrebatado por un edema cerebral.

Enrique Guzmán es tema aparte, con él sostuvo una relación de nueve años, de la que nacieron sus hijos menores, Alejandra y Luis Enrique. En su autobiografía, Pinal recuerda que el cantante le fue infiel y además la maltrataba, pasajes que fueron retratados en la serie sobre su vida: “Silvia Pinal, frente a ti”.

“Lo que pasó entre nosotros no fue solo culpa de él. Enrique hizo lo que quiso, y lo permití”, comenta en el libro.

En la década de 1980, Silvia desafió los convencionalismos de nueva cuenta al convertirse en la primera mujer productora de telenovelas en Televisa (‘Mañana es primavera’, ‘Eclipse’, ‘Cuando los hijos se van’), donde también creó el popular programa ‘Mujer: casos de la vida real’ , que duró más de veinte años al aire.

También creó dos teatros propios, el Silvia Pinal y el Diego Rivera, y apareció de modo estelar en numerosos espectáculos, como fue una célebre reposición de ‘Mame’ en la que hizo su debut Cristian Castro.

Otro de los pasajes duros se dio en el 2000, cuando fue acusada por presunto fraude en contra de la Asociación Nacional de Productores de Teatro, por más de 9 millones de pesos, se autoexilió por 11 meses.

Para entonces ya había sido presidenta de la ANDA y diputada federal en el PRI, pero nada la preparó para una situación como esta.

Oculta en un automóvil logró salir del país y, en diciembre de ese mismo año, cuando las cosas se aclararon, regresó.

“Y llego como me fui, con mi nombre limpio”, exclamó entonces durante su llegada al aeropuerto capitalino.

También estuvo dentro del mundo de la política

La actriz, conocida por su larga carrera en el séptimo arte y el teatro,ingresó en el mundo político a raíz de su matrimonio con el priista Tulio Hernández, quien fue gobernador de Tlaxcala de 1981 a 1987. Durante su tiempo como esposa del mandatario local, Pinal desempeñó el rol de “Primera Dama del Estado” y presidió el DIF estatal, lo que marcó su primer contacto con la política.

Su interés por la política creció a partir de esa experiencia, lo que la llevó a afiliarse al Partido Revolucionario Institucional (PRI). A lo largo de su carrera política Silvia Pinal ocupó varios cargos. En 1991 fue elegida diputada federal y en 1997 llegó al Senado de la República representando al estado de Hidalgo en la LVII Legislatura, donde el permaneció en el cargo hasta el año 2000.

Durante su tiempo en el Senado y en la Asamblea del Distrito Federal, dónde también participó, se distinguió por su activa implicación en temas culturales y promoviendo el cine.

Sin embargo, su carrera política no estuvo exenta de controversias. En 2000, Silvia Pinal se vio involucrada en un conflicto legal relacionado con Alejandro Gertz Manero, ahora titular de la Fiscalía General de la República (FGR), lo que la llevó a exiliarse en Miami durante casi un año debido a una orden de aprehensión. No obstante, en 2008, ambos se reconciliaron.

Viridiana

Según muchos especialistas, la participación con el director español Luis Buñuel le dio a Silvia Pinal sus mejores papales cinematográficos, y con él hizo sus mejores películas: Viridiana (1961), El Ángel Exterminador (1962) y Simón del Desierto (1965).

Cuando Silvia Pinal tenía 30 años, tuvo la oportunidad de trabajar con el aclamado director Luis Buñuel en “Viridiana”. La película, polémica por su contenido irreverente y considerado “blasfemo”, enfrentó la censura de la dictadura franquista en España y críticas del Vaticano. Sin embargo, lejos de intimidar a la actriz, este proyecto la catapultó al reconocimiento internacional.

Luis Buñuel, tras años de exilio, utilizó “Viridiana” para desafiar los valores conservadores del régimen franquista y de la Iglesia católica. La cinta, que incluía escenas como una parodia de “La última cena”, narraba la historia de una joven novicia enfrentada a situaciones que desafiaban las normas religiosas y morales de su tiempo.

La obra ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes en 1961, un logro que provocó la prohibición de su exhibición en España y la orden de destruir todas las copias en el país. En un acto de valentía, la diva del Cine de Oro logró sacar clandestinamente una copia y enviarla a México, donde pudo ser apreciada, preservada y distribuida en otros países. Años después, tras la caída del régimen franquista, “Viridiana” fue reconocida como una obra maestra del cine mundial.

Durante el rodaje de “Viridiana”, Silvia Pinal y Gustavo Alatriste, productor de la película, vivieron un romance que los llevó al matrimonio. De esa unión nació su hija Viridiana Alatriste, cuyo nombre fue elegido en honor al icónico filme. Luis Buñuel, en un gesto significativo, fue su padrino de bautizo.

Cuadro de Diego Rivera

Cuando Silvia Pinal tenía 25 años tuvo el privilegio de ser pintada por el mismo Diego Rivera. En múltiples ocasiones la famosa fue cuestionada acerca del cuadro que le pintó el famoso muralista mexicano. En varias entrevistas la artista confesó que Manuel Rosen Morris, quien estuvo encargado de la construcción de su casa en el sur de la ciudad, le sugirió que le pidiera a Diego su trabajo y ante esto Silvia respondió:

“¿Cómo le voy a pedir tal cosa? Estás loco, yo no tengo tanto dinero”.

Así Pinal fue convencida y posó para Rivera durante tres meses. En dicho cuadro aparece con un vestido muy elegante y entallado en color negro, el cual resaltaba la figura de la actriz; la prenda fue creada por el conocido diseñador Tao Itzo, el creador de diversas piezas que utilizó la actriz a lo largo de muchos años, al igual que la popular cantante, Lola Beltrán.

Desde el inicio de las diferentes pláticas entre Rivera y Pinal, el muralista le confesó a la artista que sería una extraordinaria musa para un retrato al desnudo, o con prendas que tuvieran transparencias; no obstante la primera actriz no aceptó la propuesta, pero le dijo que prefería modelar para algo más recatado, pues no quería incomodar a sus visitas.

“Mire maestro yo estoy muy preocupada, usted es muy famoso, mi cuadro está divino pero yo necesito saber cuánto me va a cobrar”, reveló Pinal para el programa Hoy.

El 3 de noviembre de 1956, Diego Rivera terminó de pintar el cuadro con Silvia Pinal en vestido negro y cuya espalda es vista por el reflejo de un espejo.

La pintura ha viajado por el mundo. En aquellos lugares donde lo solicitaban, la actriz lo prestaba para que la gente lo admirara.

El día que Rivera presentó la pintura, fue en la casa de la propia Pinal, en el Pedregal. En esa reunión estaba Emilio “Indio” Fernández y estaba maravillado con el detalle.

Fue entonces que el pintor le preguntó a la protagonista de “El inocente” si lo dejaría hacer un mural en su hogar. La respuesta fue no.

“Me dijo: yo la sigo a todos lados, cuando vaya a hacer su programa, cuando vaya al teatro, yo la sigo y la voy pintando, y le pintó aquí en su casa en labrada aquí le pinto, yo dije no, a la hora de cuánto es, el maestro se va a quedar con mi casa y le dije no maestro, el mural no de plano”, contó en una entrevista a Joaquín López Dóriga en 2012.

Esa vez recordó que el artista era alguien que la apenaba y divertía con sus comentarios.

“Una vez me preguntó: ¿usted ha hecho el amor con mujeres?, no maestro, respondí; y contestó, es maravilloso, no sabe usted lo que es eso, yo vi a fulana y a sutana haciendo el amor y es una maravilla.

“Me sacaba los colores, él disfrutaba un poquito como freakearme, porque claro que hacía preguntas que a mí me sacaban de onda”, reveló en esa ocasión.

Fuentes: El Universal, BBC, El Informador, Infobae.

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