El 31 de julio de 1859, en Veracruz, el presidente de la República, don Benito Juárez, promulga la Ley de Secularización de Cementerios, con lo que cesa toda intervención del clero en los cementerios y camposantos.
La ley está compuesta por 16 artículos, establece en el primero de ellos que: -Cesa en toda la República la intervención que en la economía de los cementerios, camposantos, panteones y bóvedas o criptas mortuorias ha tenido hasta hoy el clero, así secular como regular-.


