El 14 de octubre de 1859, el gobierno conservador de Miguel Miramón solicita un préstamo al banquero suizo Juan Bautista Jecker, recibiendo la cantidad de un millón y medio de pesos, 750 000 en dinero y el resto en bonos, vestuario y equipo, comprometiéndose a pagar, a cambio, quince millones de pesos.


