El 10 de octubre de 1913, el general Victoriano Huerta, usurpador del Poder Ejecutivo de la Nación, disuelve las Cámaras de Diputados y Senadores. Encarcela a noventa de sus miembros; precisamente a los liberales, a los revolucionarios que con valentía reprobaron sus arbitrariedades y crímenes.
El Gral. Huerta asume facultades extraordinarias en varios ramos de la administración, al tiempo que convoca a elecciones de legisladores para el día 26 del mismo mes.

