Recordando a Consuelo Velázquez en su escultura

Por: Mtro. Sergio Peraza Avila, escultor

Hace 23 años develamos en la Ciudad de México el busto en bronce en homenaje a la compositora Consuelo Velázquez. Recuerdo ese día con emoción.

La Sociedad de Autores de Musica Mexicana (SACM) y las autoridades de la entonces delegación Cuahtemoc -hoy alcaldía- prepararon un festejo popular para rendirle homenaje en vida. Fue al medio día del 21 de agosto del 2003, justamente el dia del cumpleaños de la compositora. Y para mi mayor emoción también ese mismo dia yo celebraba mi 37 cumpleaños. Una muy bonita coincidencia.

Pero yo llevaba ya tres meses trabajando y afinando el retrato escultórico de la maestra “Consuelito”, me lo pidió su hijo el arquitecto Mariano Rivera Velázquez.

Recuerdo que tuvimos una primera reunión para conversar sobre como pensaba que debería ser la efigie y ambos estuvimos de acuerdo de que la inmortalizara en bronce en plenitud de su juventud.

Entonces recurrimos a los álbumes de fotos familiares y de allí seleccioné un par de imágenes donde ella se ve bellísima en un vestido con los hombros descubiertos.

La escultura me permitía expresar mi profesionalismo como escultor de un modo diferente a lo acostumbrado, ya que haste ese momento solo había yo modelado bustos de caballeros, de muchos otros compositores, pero ninguna dama, y una escultura femenina es de otro calibre. Se requiere una sensibilidad interpretativa particular.

El resultado de mi trabajo le gustó mucho a la compositora, el dïa que quitó la tela para descubirla la observó con detenimiento y me felicitó, estaba muy contenta y eso para mí es oro puro. Las críticas en su momento fueron favorables, salvo algunas personas envidiosas que me dijeron que le hubiera puesto yo ropa más “recatada” y menos llamativa. Definitivamente siento que hice una escultura que expresaba la belleza pero también su genial personalidad.

Aquel día después de la develación pública en el jardín de los compositores en la Hipódromo Condesa, hubo una comida privada organizada por la SACM, y allá hubo música y canciones, y mucha alegría. En algún momento del evento, le pidieron a la maestra Velázquez que dijera unas palabras, y ella agradeció a sus colegas compositores e intérpretes, tanto los jóvenes como los veteranos y en un punto de su discurso se refirió a que habia estado nerviosa la noche anterior pensando como debía de actuar si la escultura que se iba a develar no hubiera sido de su agrado, pero recalcó la emoción al verse en el bronce y que había quedado fascinada y agradecida conmigo. Me pidió que yo subiera al estrado para una ovación y una vez que estuve a su lado dijo: “Ahora si , pueden cantarnos a mi escultor y a mí las mañanitas, porque hoy también es cumpleaños del maestro Peraza”.

Fue muy emocionante y es algo que queda para siempre en mi corazón.

En enero del 2005 falleció la compositora a los 84 años de vida, estuve presente en su homenaje luctuoso en Palacio Nacional, triste por su partida pero con el recuerdo de haberla visto tan feliz con la escultura con la que la retraté, ella es inmortal como su tema “Bésame Mucho”.

Su retrato en bronce no lo coincibí como una mera copia de la realidad, sino que fue una creación. La premisa realista de su rostro se tamiza al pasar por mis manos y mi espíritu de escultor; elogiando los hombros que están como si ella fuera a iniciar un recital de piano. el cabello y el cuello forman un conjunto sensual soñado por mí, el parecido físico lo conjugué con un aliento poético y evocador, estilizando el canon “musicalmente” con superficies suaves y pulidas, en contraste con la rugosa textura de su breve vestido.

Mientras esto escribo, observo la réplica del mismo que tengo aquí en mi taller en San Miguel de Allende.

Tengo sentimientos encontrados por un lado, la alegría de que ahora que festejaré mi 60 cumpleaños saldrá a colación la historia de cuando nos cantaron las mañanitas a Consuelo y a mí, pero por otro lado, la tristeza de saber que aquel busto de bronce del 2003 ya no existe porque en enero del 2024 fue robado de su pedestal en CDMX.

Al día de hoy no hay respuesta de las autoridades capitalinas para reponerlo, y esto a sabiendas que era patrimonio cultural de todo México.

Pero no todo está perdido como acabo de comentar, tengo en mi taller una réplica que hice hace 23 años directamente del molde original, por lo que si en algún momento alguna intitución o gobierno quisiera rendir homenaje a la compositora de “Besame Mucho” aquí tengo el retrato escultórico que ella misma aprobó en vida. Este busto es arte y me ha otorgado satisfacciones profesionales, cada vez que lo presto para alguna exposición.

Ese busto -parafraseando su famosa canción-, por siempre llevará un cachito de mí un “cachito mío”.

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