Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mandarte y Villaseñor nace el 8 de mayo de 1753, en la hacienda de Corralejo, jurisdicción de Pénjamo, Guanajuato, aunque en otros textos se cita como Hacienda de San Diego, pero más aún otros cronistas citan que nació en el rancho San Vicente, perteneciente al municipio de Abasolo.
Hijo del acaudalado matrimonio de don Cristóbal Hidalgo y Costilla y Ana María Gallaga Mandarte y Villaseñor. El Padre de la Patria fue bautizado a los 8 días de nacido en la capilla de la hacienda de Cuitzeo de los Naranjos por el bachiller don Agustín de Salazar.
Su madre murió cuando él tenía nueve años, pero no le faltó cuidado y atención de su padre, de quien aprendió las primeras letras y la generosidad a los necesitados. Miguel Hidalgo tuvo cuatro hermanos:
1.José Joaquín Hidalgo y Costilla
2.Mariano Hidalgo y Costilla
3.José María Hidalgo y Costilla
4.Manuel Mariano Hidalgo y Costilla
¿Dónde nació el Cura Hidalgo?
En la historia de Abasolo se señala que Miguel Hidalgo, nació en la casa materna, en un caserío llamado San Vicente del Caño que perteneciente a la Hacienda de Corralejo.
De acuerdo al libro “Hidalgo y Cuitzeo de los Naranjos. Ensayo Histórico – Biográfico” de Sergio Martínez Tapia, menciona que:
En la extensión del Altiplano Central, entre las líneas de plata que bordean los ríos Grande o Lerma y Turbio, se puede contemplar el extenso valle en donde se dibujan las superficies de las entonces (1690) haciendas de San Diego Corralejo y Cuitzeo de los Naranjos, parte de las propiedades de don José Tomás de Alcocer, quien al fallecer en 1707, las hereda a sus hijos: don Diego Cayetano de Alcocer, quien recibe en herencia a San Diego Corralejo y a don José de Alcocer, que recibe en herencia la hacienda de Cuitzeo de los Naranjos.
Estas dos haciendas que sin ser las únicas haciendas, propiedad de don José Tomás de Alcocer, se convierten en sí mismas, en el “origen y proyección geográfico-histórico del hombre que da gestación, vida y simbolismo a la nación mexicana”. Don Miguel Hidalgo y Costilla, quien con su grandeza de hombre, su liderazgo social y su sublime sacrificio a favor de una nueva sociedad, formó la patria mexicana.
La hacienda de San Diego Corralejo, cambia de dueño por permuta, que se realiza con el dueño de la hacienda de Peralta, don Jerónimo Carracholi, más conocido como Jerónimo Carranza, quien a su muerte la hereda a su hija doña Josefa Ignacia Carracholi y Alcocer Bocanegra, que desde 1728 hasta 1770 fecha de su muerte, la administra en calidad de dueña, razón por la cual, en el año de 1743 busca nuevo administrador de su hacienda; dándole el encargo al entonces ex seminarista don Cristóbal Hidalgo y Costilla, quien originario de Tejupilco, Edo. de México y habiendo abandonado los estudios de sacerdote “por enfermedad”, viene a hacerse cargo de la administración de la hacienda, desempeñando dicho puesto hasta su muerte en 1790.
Al morir doña Josefa Ignacia Carracholi en 1770, hereda la hacienda a su hija doña María Josefa Picado y Avendaño, quien la trabaja hasta 1810 fecha de su muerte; con lo que entra en posesión de dicha hacienda su hija doña María Joaquina Melgarejo, quien la fracciona en cuatro partes a sus hijos, quienes la venden entre los años 1852-1855 a un comerciante de Morelia llamado don Antonio Zacanini quien al fallecer en agosto de 1855, la deja en heredad a su esposa doña Dolores Castañeda y a sus hijos: Ramona, Pedro, Francisco y José María Zacanini; iniciándose la venta fraccionada de esta hacienda por doña Ramona Zacanini en 1880 y vendiendo don José María Zacanini la última parte en 1888 a don Vicente Vargas.
Cabe hacer notar que desde 1771 la hacienda estaba endeudada con el fisco, afectando esta situación a los distintos dueños, por lo que don Luciano Chavoya, dueño de lafracción de San Diego Corralejo, conocida como rancho de San Vicente, solicita y obtiene del fisco la separación de su propiedad pagando para ello el 20 de mayo de 1892 su deuda por impuestos acumulados de esta propiedad.
Al morir don José de Alcocer, la hacienda de Cuitzeo de los Naranjos pasó a manos de su esposa doña María de Cisneros y Villaseñor y de su hijo don Bernardo de Alcocer y Cisneros, quien habiendo abrazado la carrera del sacerdocio, se convierte en el cura beneficiario de Pénjamo. Es por el año de 1740 que don Juan Miguel de Villaseñor y Rincón y su esposa doña Elena Cortés Enriquez de Silva “tíos de doña María de Cisneros, por ser don Juan Miguel, hermano de la mamá de doña María”, solicitan a doña María de Cisneros permiso para vivir en la hacienda y al serles concedido dicho permiso, llegan a Cuitzeo de los Naranjos, acompañados de una niña huérfana (nieta de ellos) llamada Ana María Gallaga Mandarte y Villaseñor.
En 1779 la hacienda de Cuitzeo de los Naranjos pasa a manos del señor don Julián de Obregón, vecino de León, de donde trae la imagen de la Virgen de la Luz y la coloca como nueva patrona de la capilla de la hacienda.
Corresponde al señor don Miguel Orozco ser el último dueño de la hacienda de Cuitzeo de los Naranjos, misma que por conducto del licenciado don Antonio del Miral “su representante y apoderado”, la vende fraccionada en nueve mil pesos, con lo que se convierte en la congregación de Cuitzeo de los Naranjos. Con fecha de 6 de mayo de 1852 por decreto N°. 251 del Congreso del Estado, se convierte en pueblo y con fecha de 12 de enero de 1870, por decreto N°. 22 del Congreso del Estado, se convierte en el municipio de Abasólo.
Tanto la hacienda de San Diego Corralejo como el pueblo de Pénjamo y la hacienda de Cuitzeo de los Naranjos, pertenecieron en lo civil y judicial a la alcaldía mayor de León, de la que formaron parte durante todo el tiempo de la colonia, perteneciendo en lo eclesiástico (capilla de Cuitzeo de los Naranjos) a Pénjamo y éste al arzobispado de Michoacán.
Existen personajes que por su origen y lugar geográfico de nacimiento es imposible que se crucen en el camino de la vida y sin embargo, cuando intervienen las fuerzas sobrenaturales ésta circunstancia de lejanía y desconocimiento mutuo, se convierte en el vehículo accidental que deshaciendo las distancias, los acerca y los enfrenta con su destino, fusionando sus cuerpos y sus mentes en un haz luminoso, que jugando con las partículas de luz que brotan de sus cuerpos en una unión perfecta, dan vida al hombre, origen y causa del México Independiente. Hidalgo, hombre mártir, que como Moisés tiene el privilegio de liberar de la esclavitud a su pueblo, pero en pago a su esfuerzo y entrega se le niega la dicha de ver culminado su sueño.
¿Cómo fue que los padres de Hidalgo llegaron a ese lugar?
Don Cristóbal Hidalgo y Costilla dicen sus biógrafos que nace el 18 de septiembre de 1713 en la hacienda de Las Juntas, situada a orillas de Tejupilco, Méx. Es el séptimo hijo de don Francisco Costilla Gómez y Betanzos y doña Ana María Pérez Espinosa de los Monteros de Temascaltepec. Su infancia la pasa en la hacienda en las labores del campo, pasando de joven al Seminario del Arzobispado de México con el fin de hacerse sacerdote. Es en este tiempo que descubre que su primer ascendiente fue don Francisco Hidalgo Vendaval y Cabeza de Vaca, quien procrea con doña Jerónima Costilla un hijo natural (don Juan) a quien no reconoce, por lo cual lleva el apellido Costilla, siendo de ellos la descendencia de don Cristóbal, que al saber la verdad de su origen, con acuerdo de sus hermanas, adopta los apellidos de su origen natural Hidalgo y Costilla, usándolos hasta su muerte e imponiéndolos a su vez a los diez hijos que tuvo en sus distintos matrimonios.
Don Cristóbal Hidalgo y Costilla puso todo su empeño en el estudio, mas una enfermedad de los ojos lo obligó a renunciar a la carrera eclesiástica y aceptar el puesto de administrador de la hacienda de San Diego Corralejo, que le ofrece la dueña doña Josefa Ignacia Carracholi Alcocer y Bocanegra, viuda del oidor don Juan Picado Pacheco, puesto que desempeña de 1743 hasta su muerte que acaece en el año de 1790.
Doña Ana María Gallaga Mandarte y Villaseñor es procreada por don Juan Gallaga Mandarte y doña Joaquina Villaseñor y Lomelí en 1731, en el pequeño poblado llamado Jururemba, perteneciente al actual municipio de Villamorelos, Midi., quedando huérfana y pasando a vivir con sus abuelitos matemos don Juan Miguel de Villaseñor y doña Elena Cortés Enriquez de Silva.
Los abuelitos se trasladan a vivir con la niña a la hacienda de Cuitzeo de los Naranjos, en donde después de varios años, fallecen dejándola de nueva cuenta en la orfandad, por lo que en esta ocasión son sus tíos don Matheo Manuel Gallaga Mandarte y su esposa doña Agueda Villaseñor y Lomelí, quienes la llevan a vivir con ellos y sus dos hijas, al rancho de San Vicente Corralejo que tenía arrendado al administrador de la hacienda de San Diego Corralejo y que colindaba con la hacienda de Cuitzeo de los Naranjos.
¿Cómo se conocieron?
Don Cristóbal Hidalgo y Costilla llegado joven de lejanas tierras, busca acercarse a los vecinos lugareños con el fin de aliviar su soledad y además, si ya no podría cumplir el sueño de convertirse en sacerdote, ¿por qué no? buscar la mujer que le sirviera de compañera en su vida. Siendo estos los motivos por los que empieza a frecuentar a sus vecinos, incluyendo a don Matheo Manuel a quien con el pretexto de cobrar la renta del rancho, lo visita más seguido. En una de dichas visitas a doña Agueda, quien tenía dos hijas casaderas, las motiva ésta para que se arreglen y sirvan de anfitrionas a don Cristóbal, a quien se le invita a comer. Estando en la mesa del comedor observa extrañado que una joven no conocida por él, está sirviendo la comida. La curiosidad le ganó de momento y al seguir sus movimientos, se cruzan accidentalmente sus miradas, quedando una inquietud y zozobra en cada uno de los dos. Después de varias visitas, un día al despedirse don Cristóbal Hidalgo de la familia Gallaga, se acerca a Ana María y al momento de despedirse de ella, deja un objeto en su mano y mirándola a los ojos, se retira del rancho.
Ana María toda turbada por lo sucedido cuenta a sus tíos y primas lo que pasó, mostrándoles el objeto que ¡oh sorpresa!, todos quedan admirados del objeto en sí y hablando don Matheo Manuel le dice a su sobrina.
– ¡Inocente! ésta es una onza de oro, vamos, ese hombre tiene destornillada la chaveta.
“Ese objeto que hoy pasaría por un insulto, era en ese tiempo una galantería de buen gusto”.
Una vez formalizado el noviazgo entre don Cristóbal Hidalgo y Costilla y doña María Gallaga Mandarte y Villaseñor, inician los trámites de matrimonio el 14 de mayo de 1750, tanto en el arzobispado de México como en el de Michoacán. Presentan la solicitud de autorización de matrimonio Cristóbal Hidalgo de treinta y siete años y doña Ana María Gallaga de diecinueve años, originarios de Tejupilco, Edo. de México y Jururemba, Villamorelos, Mich., quienes eran vecinos de San Diego Corralejo el primero, y de San Vicente Corralejo la segunda, pertenecientes a la jurisdicción de la villa de León y del obispado de Michoacán…
Estudios en Valladolid
En 1765, inició sus estudios en el colegio de San Francisco de Valladolid (hoy Morelia) y más tarde pasó al colegio de San Nicolás Obispo. En su época de estudiante era apodado: El Zorro a causa de su inteligencia y astucia.
En febrero de 1770, se recibió de bachiller en letras y en marzo del año siguiente de bachiller en artes en la Real y Pontificia Universidad. Se distinguió en el estudio de teología escolástica y moral; a los 20 años obtuvo el bachillerato de teología. Posteriormente realizó estudios canónicos en el Colegio de San Nicolás, hizo la carrera escolástica y aprendió latín, francés e italiano, lo mismo que náhuatl, tarasco y otomí.
En 1790, fue nombrado rector del Colegio de San Nicolás, donde formó un círculo en el cual dominaban las ideas liberales y se exponían libremente, opiniones políticas sin importar que estuvieran en contra de las autoridades virreinales y religiosas.
“El Padre de la Independencia de México fue un intelectual y un maestro en el sentido más auténtico de los términos. Intelectual eminente que como Marx, no concebía el conocimiento como simple interpretación de la realidad, sino como un instrumento para transformarla (…) Maestro de exquisita palabra en la catedra fue, sobre todas las cosas, maestro del pueblo…”, escribe Martín Tavira Urióstegui en la revista cultural: 8 de Mayo. Colegio de San Nicolás. 1969
El 2 de febrero de 1792, Miguel Hidalgo renunció a sus cargos como rector, tesorero y catedrático de teología en el colegio de San Nicolás de Valladolid y se marchó a Colima para asumir un curato. Hidalgo atendió esa parroquia durante poco más de ocho meses.
Fuentes: “Hidalgo y Cuitzeo de los Naranjos. Ensayo Histórico – Biográfico” de Sergio Martínez Tapia / Archivo Grupo Editorial Centenarios – Kiosco de la Historia / Notus. https://notus.com.mx/miguel-hidalgo-es-de-abasolo-y-nacio-aqui-alcalde-de-abasolo/










