Obregón junto a otros jefes revolucionarios, persuadieron al Primer Jefe, a fin de que concediera permiso para que la Convención se efectuara en Aguascalientes, proponiendo con esto, quitar todo pretexto a los jefes de la División del Norte y lograr que abandonaran a Villa los elementos que no estaban dispuestos a secundar su defección. La Convención se trasladó al Teatro Morelos, en la primera decena del mes de octubre.
La Convención de Aguascalientes fue organizada el 10 de octubre de 1914 con el fin de poner orden al conflicto que se vivía entre los principales líderes de la Revolución Mexicana. Asistieron representantes del constitucionalismo y del villismo.
El 17 de octubre, Villa llegó a la Convención de Aguascalientes, tomó juramento y firmó la bandera. El general Villareal, al abrazar Obregón a Villa, exclama que la historia sabrá decir cuáles son sus verdaderos hijos, a lo que el Gral. Obregón respondió con respeto: “¡Exactamente Señor!
El 27 de ese mes se incorporaron los zapatistas, en medio de aplausos es recibida la delegación del Ejército Libertador del Sur por el pleno de la Soberana Convención Revolucionaria; está encabezada por el periodista Paulino Martínez.
La Convención asumió la soberanía, decidió hacer a un lado a los tres principales caudillos, Carranza, Villa y Zapata, eligió como presidente interino de la República al constitucionalista Eulalio Gutiérrez y comenzó a discutir el programa de gobierno con las reformas sociales, económicas y políticas que exigía la Revolución.
Sin embargo, la Convención fracasó y se fracturó cuando el Primer Jefe no reconoció la soberanía de la asamblea ni las decisiones que tomó al destituirlo.

