José María Felícitos Chico y Linares, nació en Guanajuato el 8 de julio de 1786. Hizo sus estudios en la Ciudad de México, al concluirlos se regresó a su ciudad natal, donde se dedicó al ejercicio de la abogacía.
Su padre Don Bernardo Chico, era gran amigo del Cura Miguel Hidalgo. El abogado Don José María Chico, desde los primeros días de la insurrección siguió su partido. En su casa se alojó el Generalísimo, quien lo nombró como su Secretario.
Acompañó a Hidalgo a Valladolid, las Cruces, etc., pero era tan poco el tiempo que el caudillo permanecía en cada punto, que el Secretario apenas tenía tiempo de atender a lo más urgente, y fue hasta Guadalajara donde pudo lucir sus aptitudes. Apenas llegado allí, procuró organizar el Gobierno independiente, en unión de Rayón; Hidalgo, jefe de él, recibía el tratamiento de “Alteza,” y su Ministerio se componía de Rayón, con el título de “Secretario de Estado y del Despacho,” y de Chico, que se llamó “Ministro de Gracia y Justicia”; organizó la Audiencia, de la que fue Presidente y que la formaban los abogados Avendaño, Ortiz de Salinas, Solórzano y Mestas, dio los decretos ya expedidos antes, de supresión del tributo, de los estancos y de la esclavitud; por último, contribuyó a difundir las ideas independientes por la prensa, con la publicación del “Despertador Americano”.
Fue capturado junto con los jefes insurgentes el 21 de marzo de 1811 en Acatita de Baján. Como no era militar fue visto con tal desdén por sus aprehensores, que no lo condujeron a Chihuahua, sino que lo dejaron en Monclova. Chico fue fusilado por la espalda el 27 de junio de 1811, en compañía de Don José Solís, que era intendente del ejército Insurgente, del Brigadier Onofre Gómez Portugal y de Don Vicente Valencia, alumno de Minería en práctica en Zacatecas, como Jiménez en Guanajuato, y a la sazón Director de Ingenieros.
