El 29 de julio de 1859, el arzobispo de México, José Lázaro de la Garza y Ballesteros, publicó una carta pastoral condenando las Leyes de Reforma que había proclamado el presidente de la República, don Benito Juárez.
En la carta, el arzobispo calificó de injurias, las declaraciones del presidente, acusándolo a su vez de promover la persecución de la Iglesia católica.


