La salmantina Tomasa Esteves y Salas, reconocida por su gran hermosura y de carácter simpático. Como insurgente se dedicó a auxiliar a enfermos y heridos caídos en la lucha, atraer soldados realistas al bando insurgente, así lo señala el parte de Agustín de Iturbide al Virrey “fue la principal agente en procurar la deserción que considerablemente se ha verificado”; además de conseguir información secreta de los realistas a favor del ejército insurgente, siendo famosa por su astucia y valor.
“La Friné Mexicana”, título que recibió por su gran belleza, fue capturada una noche tempestuosa del mes de agosto de 1814, cerca del pueblo de Valtierrilla (Salamanca), junto a Miguel Yáñez, José Esquivel y Eustaquio Hernández, “emisarios de la mayor confianza de los rebeldes”.
Don Agustín de Iturbide ordenó que Tomasa Esteves y Salas, fuera pasada por las armas. Las ejecuciones se verificaron en la entonces Villa de Salamanca el 9 de agosto de 1814, por las fuerzas realistas, en la esquina antiguamente llamada “De los Leones”, actualmente Revolución y Río Lerma.


