Después de haber sido evacuada la Ciudad de México por fuerzas federales, el 15 de agosto de 1914, el general Álvaro Obregón y sus fuerzas constitucionalistas entran victoriosos a la capital. Fueron recibidos con gran entusiasmo y curiosidad por parte de sus habitantes.
Obregón llegó al Palacio Nacional y acompañado de su Estado Mayor y Batallón de Sonora, se dirigió al panteón Francés a visitar la tumba de Don Francisco I. Madero.
Conforme al Plan de Guadalupe, quedan desconocidos todos los actos de gobierno de Victoriano Huerta, así como las acciones de los poderes Legislativos y Judicial.

