El 5 de octubre de 1910, desde San Antonio, Texas, Francisco I. Madero promovió el Plan de San Luis contra de la dictadura de Porfirio Díaz y animaba al pueblo a levantarse en armas el 20 de noviembre de 1910.
“(…) El 20 de Noviembre, desde las seis de la tarde en adelante, todos los ciudadanos de la República tomarán las armas para arrojar del poder a las autoridades que actualmente nos gobiernan”, señalaba el artículo 7° del plan.
El Plan de San Luis fue nombrado así porque fue en esa ciudad donde Madero comenzó a concebirlo. Sin embargo, fue redactado en San Antonio, Texas. Para evitar repercusiones internacionales, se le pone al documento la fecha de la última noche que Madero pasó en el suelo mexicano.
Aquiles Serdán Alatriste pudo reunirse con Madero en Texas y después regresar a Puebla a inicios de noviembre de 1910 con la encomienda de liderar la revolución antirreeleccionista desde su estado natal.
Aquiles Serdán fue comisionado para levantarse en armas el 20 de noviembre de 1910, pero unos días antes de esa fecha, el gobernador fue alertado del levantamiento de Madero, por lo que envió a la policía a su domicilio para registrar todo el lugar.
A fines de 1910, en respuesta a la convocatoria de Madero a una insurrección contra el gobierno del presidente Díaz, en Guanajuato se formaron seis núcleos agrarios conducidos por Cándido Navarro, Juan Bautista Castelazo, Francisco Franco, Moisés García, Catarino Guerreo y Adolfo Azueta. Los tres primeros resaltan, por solidez de sus liderazgos, su permanencia en el tiempo, por haber actuado en las regiones más ricas del estado y por haber sido reconocidas como fuerzas insurgentes pero las autoridades estatales y nacionales de la Revolución. Los conducidos por García, Guerrero y Azueta pueden ser catalogados de meras asonadas de corta duración.

