En otro punto del país, el 25 de noviembre de 1812, las tropas insurgentes de Morelos se organizaron cerca de la ciudad de Oaxaca, sitiando al realista Antonio González Saravia, y tras el combate que duró aproximadamente 3 horas, tomaron por las armas este importante centro económico del Virreinato.
Durante el desarrollo de esta acción destacó la participación de Guadalupe Victoria, quien al percatarse del titubeo de sus hombres y lo complicado de la situación, lanzó su espada bajo el fuego y los arengó exclamando:
“Va mi espada en prenda, voy por ella”, lo que se ha atribuido que infundió el valor necesario para tomar la plaza aquel día.
Este triunfo significó para la casusa insurgente, más allá del prestigio político y militar de Morelos, la obtención de recursos económicos (tabaco y grana cochinilla), que consolidaron la estructura del movimiento insurgente.
Morelos estableció un gobierno que funcionó hasta 1814, bajo los ideales insurgentes de igualdad y libertad.


