En su mismo libro, Obregón comenta que el general Villa le dijo:
“Mira, compañerito: si hubieras venido con tropa, nos hubiéramos dado muchos balazos; pero como vienes sólo, no tienes por qué desconfiar; Francisco Villa no será un traidor. Los destinos de la Patria están en tus manos y en las mías; unidos los dos, en menos que la minuta dominaremos al país, y como soy un hombre oscuro, tú serás Presidente”
A lo que Obregón se limitó a contestar:
“La lucha ha terminado ya; no debemos pensar en más guerras. En las próximas elecciones triunfará el hombre que cuente con mayores simpatías”
Además “Yo había logrado darme cuenta de que Villa estaba completamente desorientado, y que sobre su ignorancia pesaban influencias que nosotros difícilmente podíamos contrarrestar”.
El 27 de Agosto de 1914, Villa y Obregón se encuentran con el general estadounidense John J. Pershing sobre el puente internacional entre Juárez y El Paso.
El día 28, Obregón llegó a Nogales, a conferenciar con Maytorena, Urbalejo y Acosta. Como resultado se nombró “jefe occidental de las fuerzas de Sonora” a Maytorena, de tal manera que las tropas de Elías Calles en Cananea, Naco, Agua Prieta y otros puntos se incorporarían a las fuerzas bajo el mando del gobernador. Un acuerdo posterior modificó la subordinación del general Calles a las del general Hill.

